En el libro se refleja como unos niños que naufragan en una isla desierta, al principio se encuentran perdidos y sin saber que hacer, hasta que por fin aparece un líder, que es Ralph, el cual empieza a impartir orden y a crear una sociedad estable en la que cada uno tiene un papel.
La figura simbólica de la caracola otorga al que la posee el derecho a hablar, a dar ideas y a que sus pensamientos y opiniones sean reconocidos, pero pocas veces eso pasa.